El aceite de oliva: el "oro líquido" que protege tu corazón, cerebro y salud a largo plazo

El aceite de oliva: el "oro líquido" que protege tu corazón, cerebro y salud a largo plazo

Feb 11, 2026

0 comments

Muchas de las comunidades más sanas y longevas del mundo tienen algo en común: dietas ricas en aceite de oliva, especialmente aceite de oliva extra virgen. Este ingrediente esencial de la dieta mediterránea no solo aporta sabor, sino también beneficios comprobados para la salud gracias a su alto contenido de grasas saludables y compuestos antioxidantes. 

¿Por qué el aceite de oliva es tan beneficioso?

El aceite de oliva extra virgen es rico en grasas monoinsaturadas y polifenoles, compuestos vegetales con potente efecto antinflamatorio y protector. De hecho, investigadores en nutrición coinciden en que es el tipo de grasa más saludable para incluir en la alimentación diaria. 
Consumido de forma regular y moderada, el aceite de oliva puede ayudar a reducir el riesgo de:

  • Enfermedades cardiovasculares 
  • Deterioro cognitivo y demencia
  • Diabetes tipo 2
  • Inflamación crónica
  • Muerte prematura


 

Ayuda a mantener el corazón sano

Entre todos los aceites vegetales, el aceite de oliva es uno de los que contiene las concentraciones más altas de grasas monoinsaturadas y polifenoles. Estos compuestos, en especial uno llamado ácido oleico, ayudan a:

  • Equilibrar los niveles de colesterol
  • Reducir la presión arterial
  • Mantener el corazón más sano con el paso del tiempo

Un gran estudio realizado en España demostró que las personas con alto riesgo cardiovascular que consumían al menos cuatro cucharadas diarias de aceite de oliva extra virgen redujeron en un 30% el riesgo de infarto, ictus y muerte cardiovascular. 
Aunque ningún alimento actúa por si solo, incluso unas pocas cucharadas al día pueden marcar una diferencia importante en la salud del corazón. 

Reduce la inflamación y el estrés oxidativo

El aceite de oliva no solo aporta grasas saludables. También contiene vitamina E, escualeno y antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo, uno de los principales responsables del envejecimiento celular y muchas enfermedades crónicas.
Además, su consumo se ha relacionado con: 

  • Mejor control del azúcar en la sangre
  • Mejor salud metabólica
  • Menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2

Protege el cerebro y la función cognitiva 

Las grasas saludables del aceite de oliva también juegan un papel clave en la salud cerebral. Estudios a largo plazo han observado que las personas que consumen aceite de oliva de forma habitual tienen un menor riesgo de deterioro cognitivo y demencia. 

Al analizar los datos de salud durante más de 90,,000 adultos estadounidenses durante 28 años, se descubrió que quienes consumían más de media cucharada de aceite de oliva al día tenían un 28% menos riesgo de morir de demencia, en comparación con quienes nunca o casi nunca consumían este aceite. También presentaban un riesgo significativamente menor de morir por enfermedad cardiovascular, enfermedad respiratoria y cáncer.

Sustituir grasas saturadas como la mantequilla o la margarina por aceite de oliva es una estrategia sencilla para mejorar la salud a largo plazo. 

¿Cuál es la forma más saludable de consumir aceite de oliva?

El aceite de oliva se obtiene al machacar aceitunas. Cuando este proceso se realiza a bajas temperaturas, se obtiene el aceite de oliva de mayor calidad, conocido como extra virgen. Las variedades refinadas y mezcladas, incluso el aceite de oliva normal, se extraen al menos parcialmente mediante calor, productos químicos o métodos mecánicos. 

  • Cuánto más procesado esté el aceite, menos serán sus beneficios. 
  • El aceite de oliva refinado sigue siendo una opción saludable, pero extra virgen es la máxima referencia en calidad y nutrición.
  • Aunque es calórico (unas 120 calorías por cucharada), consumido con moderación no perjudica la salud. Para la mayoría de las personas, entre una y cuatro cucharadas al día es una cantidad ideal para apoyar la salud y la longevidad. 

En resumen

El aceite de oliva no es solo un ingrediente de cocina: es un aliado natural para el corazón, el cerebro y el bienestar en general. Incorporarlo a tu alimentación diaria, especialmente en lugar de grasas menos saludables, es una de las decisiones más simples y efectivas que puedes tomar por tu salud. Para potenciar aún más estos efectos, su consumo puede complementarse con suplementos como Omega 3 y CoQ10, nutrientes clave que apoyan la función cardiovascular, ayudan a reducir la inflamación y favorecen la producción de energía celular. Integrar una alimentación equilibrada junto con vitaminas de calidad es una forma práctica de cuidar la salud a largo plazo. 

Leave a comment

Please note, comments must be approved before they are published